El Ministerio de Relaciones Exteriores de Estonia denunció este viernes que tres cazas rusos MIG-31 ingresaron sin autorización en su espacio aéreo, en un nuevo episodio de tensión entre Moscú y la OTAN.
Según un comunicado oficial, la violación ocurrió sobre el golfo de Finlandia, donde los aviones permanecieron durante 12 minutos antes de ser interceptados por fuerzas aliadas. La cancillería estonia calificó el hecho como una “desfachatez sin precedentes” y una clara provocación.
La OTAN confirmó que activó protocolos de defensa y “respondió inmediatamente” para interceptar los aparatos. La alianza no detalló las medidas adoptadas, pero reafirmó su compromiso con la protección de sus miembros.
En respuesta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la UE actuará “con determinación” ante cualquier provocación de Rusia e instó a los países del bloque a aprobar nuevas sanciones contra Moscú para aumentar la presión sobre el Kremlin.
Estonia, miembro de la UE y la OTAN desde 2004, ha sido uno de los críticos más firmes de la invasión rusa a Ucrania. Este incidente ocurre en un contexto de creciente fricción entre Occidente y Rusia, con repetidas violaciones aéreas en la región báltica.
Hasta el momento, Moscú no ha emitido declaraciones sobre el suceso.






