La Cámara de Comercio de China en México exhortó al gobierno mexicano a reconsiderar la imposición de aranceles a productos importados, advirtiendo que la medida generará presiones inflacionarias e incertidumbre en las cadenas de suministro, en especial para la industria automotriz.
En un llamado público, la organización pidió un “análisis más claro” sobre la capacidad de México para sustituir importaciones de alta tecnología en el corto plazo, así como evaluar los efectos de políticas económicas que “distorsionen el mercado y afecten la competitividad”.
Los señalamientos surgen tras el anuncio del gobierno mexicano de incrementar aranceles a 392 productos, el 71.19% de los cuales son originarios de China. Estas importaciones representan el 17.86% del total comprado por México al país asiático y enfrentarán una tasa promedio ponderada del 35.15%, superior al 31.03% aplicado a otros socios comerciales.
Analistas interpretan la medida como un intento de reducir la dependencia de China, cuyo peso en las importaciones totales de México alcanzó un récord del 19.96% en 2024, además de aumentar la recaudación fiscal.
El movimiento también se vincula con la próxima revisión del T-MEC (2026) y el interés de México por fortalecer la relación con Estados Unidos, su principal socio comercial (84.40% de las exportaciones mexicanas) y origen del 37.39% de la inversión extranjera directa recibida.
La Cámara china subrayó que la decisión podría alterar flujos comerciales críticos, aunque autoridades mexicanas insisten en que busca proteger la producción nacional.






