Combatientes yihadistas mataron al menos a 63 personas, entre civiles y militares, durante un ataque perpetrado el viernes por la noche contra la localidad de Darul Jamal, en el noreste de Nigeria, que alberga a personas desplazadas por el conflicto. El gobernador del Estado de Borno, Babagana Zulum, confirmó este sábado el elevado balance de víctimas.
El asalto, ocurrido en una zona fronteriza con Camerún donde se encuentra una base militar, fue reivindicado por militantes del Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), un grupo escindido de Boko Haram. Aunque la violencia yihadista ha disminuido desde el apogeo de la insurgencia entre 2013 y 2015, estos grupos siguen lanzando ataques letales en áreas rurales del noreste del país.
Según el gobernador Zulum, “hasta ahora confirmamos la muerte de 63 personas, civiles y militares”.
Testigos del ataque relataron que decenas de combatientes llegaron sobre las 20:30 hora local en motocicletas, disparando rifles de asalto e incendiando viviendas.
Muchas de las víctimas eran familias que habían sido reubicadas recientemente desde el campamento de desplazados de la Escuela Secundaria del Gobierno en Bama, cerrado por las autoridades a principios de este año. El ejército nigeriano no se pronunció de inmediato sobre lo sucedido.






