La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió este miércoles mantener sin cambios las tasas de interés, aunque anticipó que se mantendrán los recortes proyectados para este año, en medio de una previsión de inflación más persistente, impulsada por los nuevos aranceles a las importaciones establecidos por la administración del presidente Donald Trump.
En su comunicado más reciente, la Fed reconoció que la inflación será más difícil de contener y proyectó una desaceleración del crecimiento económico a 1.4% para este año, un aumento del desempleo a 4.5% y una inflación de hasta 3%, más elevada que en los trimestres previos.
Pese a este panorama, los responsables monetarios mantienen la expectativa de recortar las tasas de interés medio punto porcentual a lo largo de 2025. No obstante, redujeron su proyección a un solo recorte adicional de un cuarto de punto porcentual en 2026 y otro en 2027, en lo que definieron como un “esfuerzo prolongado” por regresar la inflación al objetivo del 2%.
“La incertidumbre sobre las perspectivas económicas ha disminuido, pero sigue siendo alta”, señala el comunicado, que también subraya que, pese a la desaceleración prevista, “el mercado laboral se mantiene sólido y el desempleo sigue bajo”.
El banco central no incluyó referencias a la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente ni al posible impacto del conflicto Israel-Irán sobre los precios del petróleo y otros mercados.
Por otro lado, la Fed desoyó nuevamente los llamados del presidente Trump para reducir inmediatamente las tasas. El mandatario calificó de “estúpido” al presidente del organismo, Jerome Powell, y pidió una reducción a la mitad de la tasa oficial, actualmente ubicada en el rango de 4.25% a 4.50%, una medida que la Reserva Federal considera injustificada dada la situación actual.






