La inflación al consumidor en México registró un incremento mensual de 0.33% en abril, ligeramente superior al 0.31% observado en marzo, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este comportamiento refleja una aceleración por tercer mes consecutivo, ubicando la tasa anual en 3.93%, su nivel más alto desde diciembre de 2024.
El componente subyacente, que excluye productos volátiles y define las expectativas de inflación a largo plazo, alcanzó 0.49% mensual, su nivel más alto desde 2022. Este aumento fue impulsado principalmente por el alza en mercancías (0.69%), influenciada por la depreciación del peso, que encarece las importaciones.
Por otro lado, la inflación no subyacente registró una contracción mensual de -0.21%, marcando su quinto mes consecutivo en negativo, una racha no vista desde 2007. Esta caída se explica por la reducción en energéticos y tarifas reguladas (-1.59%), debido a ajustes en las tarifas eléctricas.
A tasa anual, el subyacente llegó a 3.93%, su mayor nivel desde agosto de 2024, con aumentos en: mercancías (3.38%) (impactadas por el tipo de cambio); servicios (4.56%), acelerándose por primera vez desde diciembre, impulsados por la Semana Santa, que en 2025 cayó en abril (vs. marzo en 2024), elevando precios en turismo, transporte aéreo y hoteles.
El Índice Nacional de Precios Productor (INPP) mostró una inflación mensual de 0.14%, desacelerándose levemente a 6.87% anual desde 7.32 en marzo. Sin embargo, el INPP sin petróleo registró un 7.15% anual, evidenciando que la caída del general se debe en parte a la baja en precios del crudo.






