Un devastador terremoto de magnitud 7.7 sacudió este viernes a Birmania, dejando al menos 144 víctimas mortales y una estela de destrucción en el ya golpeado país asiático, según confirmó el líder de la Junta Militar, Min Aung Hlaing, a través de medios estatales.
El general Hlaing advirtió que el número de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas, ya que los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros. El sismo, uno de los más fuertes registrados en la región en años, causó daños generalizados en infraestructuras y viviendas, agravando la crítica situación humanitaria que vive el país debido al conflicto civil.
En un gesto poco común, el gobierno militar birmano hizo un llamado a la comunidad global para recibir asistencia. “Invitamos a cualquier país y a cualquier organización a aportar su ayuda”, declaró Hlaing, lo que refleja la magnitud de la emergencia. La solicitud llega en un momento en que Birmania enfrenta sanciones internacionales y aislamiento político debido al golpe de Estado de 2021 y la represión contra la oposición.
