Cinco años después del devastador incendio que la consumió, la catedral de Notre Dame de París vuelve a brillar en todo su esplendor. El presidente francés, Emmanuel Macron visitó este viernes el icónico monumento, celebrando el trabajo incansable de los equipos de restauración que lograron lo que parecía imposible.
La reapertura de Notre Dame representa un hito no solo para Francia, sino para el mundo entero. Esta joya arquitectónica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue meticulosamente restaurada, recuperando su belleza original y su importancia cultural.
Un nuevo comienzo
Macron describió la catedral reconstruida como “mucho más acogedora”, destacando la limpieza profunda que ha revelado detalles ocultos durante siglos. Aunque el público aún deberá esperar unos días para visitar el templo, las ceremonias de reapertura se llevarán a cabo el 7 y 8 de diciembre.
El incendio de Notre Dame conmocionó al mundo y generó un sentimiento de pérdida irreparable. Sin embargo, la rápida reconstrucción del monumento se ha convertido en un símbolo de esperanza y resiliencia.
Francia extendió invitaciones a numerosos líderes mundiales para asistir a las ceremonias de reapertura, aunque aún se desconoce la lista final de asistentes. El papa Francisco, quien no podrá estar presente, confirmó su visita a la isla de Córcega pocos días después.